Esfera FOCO

¿Qué miramos cuando hablamos de Foco?

Aseguramos foco en pocas prioridades claras, conectadas al cliente y al negocio: decidir qué va y qué no, y sostenerlo en la agenda y los proyectos.

Objetivo de la esfera Foco

En Next Self usamos la esfera Foco para leer si la empresa “juega el partido correcto”: si tiene metas claras que ordenan la agenda, si el no está tan gestionado como el , y si las iniciativas y tableros realmente se alinean con esas prioridades.

Ítem 1: Prioridades trimestrales Ver más

Definición

Existencia de objetivos clave para el trimestre, definidos explícitamente, conocidos por los equipos y usados como referencia para decidir qué hacer y qué no hacer.

¿Para qué se mira?

Para verificar que el foco no se diluya en una lista interminable de temas y que todos sepan qué significa “ganar el partido” en ese trimestre.

Qué ocurre cuando no está

  • Dispersión de esfuerzos: cada área empuja en una dirección distinta.
  • Sensación de trabajar mucho y avanzar poco.
  • Proyectos que se inician pero no se terminan, porque siempre aparece algo más urgente.
Ítem 2: trade-offs (lo que NO haremos) Ver más

Definición

Decisiones explícitas sobre qué iniciativas, proyectos o demandas no se van a abordar ahora para proteger el foco.

¿Para qué se mira?

Para asegurar que el “no” esté tan gestionado como el “sí” y evitar la sobrecarga crónica.

Qué ocurre cuando no está

  • Agendas saturadas en todos los niveles.
  • Estrés y burnout sin mejora de resultados.
  • Cultura de que todo es importante y urgente; por lo tanto, nada es realmente prioritario.
Ítem 3: Balance entre mantener el negocio y mejorarlo Ver más

Definición

Capacidad de sostener la operación diaria (entregas, calidad, servicio) sin abandonar la mejora: un reparto explícito de tiempo, recursos y agenda entre “run” (operar) y “change” (mejorar).

¿Para qué se mira?

Para evitar dos extremos: vivir apagando incendios y no mejorar nunca, o impulsar demasiados cambios que desestabilizan el día a día. El foco aparece cuando la organización decide cuánto invierte en mejorar y lo protege en la agenda.

Qué ocurre cuando no está

  • La mejora queda “para cuando haya tiempo” y no sucede.
  • Proyectos que se lanzan y se frenan por urgencias operativas.
  • Fatiga del equipo: mucha demanda, poca claridad y sensación de no avanzar.

Señal práctica de equilibrio: frecuencia de revisión (semanal/mensual), pocos frentes activos y tiempo reservado para cerrar acciones de mejora, no solo iniciarlas.